domingo, 15 de enero de 2012

VIAJE A NUEVA YORK CAPÍTULO I



29 de diciembre del 2011. Estoy sobre el Atlántico cuatro años después.

Diferencias de hace cuatro años:
Compañía, fecha, pantallas del avión, destino, finalidad.
Air Europa, 29-12-2011, películas de estreno, nueva york, conocer nueva york más a fondo.
American Airlines, 28-12-2007, mayor variedad en las películas –más antiguas-, Washington, visitar a José y a África.

Mirando el pasaporte compruebo algunos de los viajes realizados en avión de los últimos años.
Tres viajes en Navidades: Washington (2007, mientras preparaba las oposiciones), Hamburgo (2008 y viaje a Rumanía ese verano en coche), Marruecos (2009 y ese verano en Atenas). En 2010 oposiciones aprobadas y coche carné. En 2011, muerte de mi padre… en 2008 cumplía 70 años, lo celebró con nosotros en Puente de Vallecas en un piso alquilado cerca de la casa de donde nació. Murió semanas antes de cumplir los 73 años.
Entre los muchos desastres y decepciones, Ainhoa…

Para Julio también, lo de Laura comenzó en noviembre del 2007 y este año ha sido declarado inocente y ha conocido a Alicia. Y José y África allí y ahora, en Málaga. ¿Fin de un ciclo para los tres? ¿Es el comienzo de otro para mí con este viaje? ¿Para José y África es el viaje a Ámsterdam un cambio de ciclo? ¿Un viaje, un cambio, un punto final, un punto de partida?

Llego de noche. Viaje en metro. La mayoría de los viajeros de raza negra. Una mujer blanca escribe en hojas de papel. ¿Qué estará escribiendo? Esbozos como yo de otro viaje, tal vez… Las vías a unos diez metros del suelo, las ventanas de las oficinas a un par de metros. Podríamos tocarlas. Luces de Navidad. Delis y restaurantes chinos. Pasamos a Manhattan por un puente sobre el East River; desde el puente se ve el Empire State.

Me reciben en el Bowery. Buen comienzo. Patricia, así se llama la recepcionista, morena, atractiva, simpática, -tres buenas cualidades- me habla en español. No voy a tener mucho problema con el idioma. Mi habitación es estrecha, pero me vale. He estado en sitios peores. Esto tiene cierta privacidad, al menos. Te dan toallas y unos tapones –muy previsores- ya que escuchas todo de tus compañeros: sus gustos musicales –alguno ha puesto el mp3 para dormirse, imagino-, sus estornudos, sus llamadas de teléfono a sitios lejanos... Poco sitio para la intimidad. 
Estoy agotado. El jet lag, la hora, el cansancio. Me voy a dormir. Antes un paseo por la terraza. Bonita vista (se ve a lo lejos el Chrisler).
El sitio está bien comunicado. La cama me espera...

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