domingo, 18 de enero de 2026

COMIDA Y TEATRO CON AMIGOS

 


Los huesos crujen. Ha llegado el momento. Cuesta sostener el stilum entre los dedos agarrotados por el frío y los años, escribe letras, las acaricia...

La Zaranda, los ángeles caídos, el dolor, bofetadas en la cara, Caronte y Shakespeare, nadie hablará de nosotros cuando hayamos muerto, La buena estrella, Ricardo Franco, Joaquin Jorda, desaparecen en las sombras, nos dan la espalda, perdónanos, señor, desprecian los aplausos, no les gusta a la salida, lejos del teatro el sabor se intensifica, es más consistente, La distancia, el padre en la Tierra, la hija en Marte, queremos borrar los recuerdos de lo que hicisteis con el fuego, hemos carbonizado el mundo, hemos llevado el planeta al infierno, hemos alimentado nuestra propia destrucción, padre e hija comparten una melodía, los dedos se mueven en su cadencia, rítmicamente, 

una cena en Roma, Viestad, Sofía Loren, adolescente, cuelga la ropa en el tendedero y hace pizza, un napolitano en mangas de camisa les busca un aperol en las esquinas, los jóvenes se besan y abrazan a la sombra del Vesuvio y el mar, en Sevilla también llueve, los hermafroditas no tenían futuro, roer una chuleta de cordero, quitarle la cáscara al langostino, tocar los alimentos, manipularlos, recuperar la relación que tenemos con ellos desde que los cocinamos, lavamos, cortamos, ponemos en la sartén, cocemos, separamos, mezclamos sabores y olores, comida mexicana, comida italiana, raviolis con calabaza, quiches de pollo, empanada, interminable, a la milanesa, cervezas, vermú, agua, picantes, la pimienta, despierta nuestras papilas gustativas, el sabor se multiplica, se expande, la curiosidad de algo diferente, aunque nos cueste la vida, no bebas agua tras tomar chile, leche y vino, si quieres contarlo, filosofía mundana, Madrid, interior, Madrid, exterior, exterior del susurro del tiempo, Aro berria, nunca hemos estado en Grecia, ciento diez entre seis, calculadora, dieciocho, me pasa, por favor, los platos, los cubiertos, los vasos...

No queda tiempo, a oscuras se levanta, este hombre, un anciano, Marco Tulio Tirón, las sombras ocupan todo el tablinium, solo un hueco de luz, alrededor de la mesa de mármol, el pergamino desenrollado, qué hay al otro lado, más allá de las letras que bailan y sobreviven al paso del tiempo...

Almodóvar y Trueba y el joven hijo de Trueba van al teatro, minoría selecta, mayoría silenciosa e iletrada, compraré plantas, ¿y si se las comen los gatos?, puedes aprender unos pasos de baile, toca la banda de música, si no os movéis no vais a ningún sitio, y sin embargo, se mueven, ¿tienes frío?, si estuvieras en León, ya verías lo que es el frío, un eclipse solar en agosto, las estrellas se mueven, giran, se abrazan, se besan, recuerdos, pensamientos, sensaciones, mescolanza de ideas, emociones, caóticas, irregulares, el orden de las palabras no cabe, ¿es esa una biografía? ¿su biografía?, imágenes, olores, sabores, sonidos, atonales, arrítmicos, ¿cómo explicar la vida de este anciano de manos temblorosas?, Bach nos salvará, se escucha un preludio y una fuga del Clave bien temperado, matemáticas, números, equilibrio pitagórico, exactos, si cierras los ojos, Krasnorharkai, La melancolía de la resistencia, notarás el sabor del chile más intenso, el caos desaparece, las lágrimas de la hija y del padre, de las prostitutas, del chulo, del convicto, del profeta fluyen, las de Eszter y Valuska, las de Bela Tarr, 

la muerte se acerca, mientras los pensamientos se atropellan y vas al teatro y cenas en un restaurante y, sí, escuchas a Bach y ahora, solo ahora, aunque no lo creas... estás salvado. 

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