Las máquinas sueñan humo, las máquinas sueñan hombres, y el hombre que las construyó, la mujer que las imaginó, son soñados por otras máquinas, y estas maquinas son imaginadas por otros hombres, son soñadas por otras mujeres, que son soñados por otras máquinas, contra los que nos roban el tiempo, contra los que nos roban el espacio,
si las democracias sirvieran para algo, dicen, no nos dejarían votar, miles de refugiados, y los demás, marionetas, bailan sombras en la pared, excavan en la tierra, necesitan encontrar la luz, o una melodía que cante, o una llama que brille, proyectos que no fueron, imaginados, que no pudieron ser, mineros en huelga, sus mujeres los esperan y gritan, esta tierra es nuestra, los puños se alzan, compañeros, compañeras, es tu verdad, sí, a nadie le interesa tu verdad, nadie la recuerda, dicen ellos,
memorias desenterradas, nombres olvidados, alzados, erguidos, se escucha el estruendo de las olas al morir en la playa, hace miles de años, ahora mismo, puedes escucharlas, el mar vinoso, dijo Homero, refleja la luz y la melodía del mundo, un río, el Guadalquivir, cualquier río, fluye entre olivos centenarios, el viento agita sus ramas, luchar, susurra el viento, dice Miguel Hernández, luchar, no están solos, no estáis solas, y no se apagará, aunque los que roben el tiempo dicten las leyes, la ley es la ley, dicen ellos, es suya, es suyo, el dinero, eligen las palabras, las corrompen, aplastan el futuro, las derrotas de hoy serán los gritos desesperados de mañana, aquí, allí, esta niña, tu niña, es luz, brilla, ríe, juega, ¿heredará nuestras lágrimas?, no, no, no, que herede nuestras risas, gritemos no, no, no, luchar, luchar, dijo Maricarmen, luchar, luchar, contra los que nos roban el tiempo, luchar, luchar, contra los que nos roban el espacio, hasta que las fuerzas fallen, para que esa niña, tu niña, brille, ría, juegue, ame.
