MENDAUR
Pequeños detalles... Un trozo de vida.
sábado, 23 de mayo de 2026
EL TIEMPO SE QUEDA
miércoles, 20 de mayo de 2026
NOMBRES
¿Qué libros leerías?
La pregunta me sorprendió al final de una clase de griego antiguo. La única alumna que viene durante estos días a repasar para la EVAU me pide una recomendación literaria.
Como leía los Once de Michon o un ensayo personal de Lauren Murat sobre la obra de Proust, se los señalé como posibles lecturas. Demasiado fácil. Prometí pensarlo.
Hoy, mientras ella traducía un texto de Jenofonte, naves que se hunden, Lisandro embarcó, saqué un rotulador y puse tres nombres en la pizarra: Annie Ernaux, Han Kang, Patrick Modiano.
Dicen más que miles de palabras.
Los apuntó en su libreta.
¿Leerá a estos escritores?
¿Le gustarán?
Son piedras lanzadas al mar.
Se abrieron senderos, caminos, líneas de fuga infinitas cuando escribí esos tres nombres en una pizarra blanca.
viernes, 15 de mayo de 2026
BANDA SONORA PARA UN GOLPE DE ESTADO
Última fotografía de Lumumba antes de ser asesinado.
"Lumumba y dos ministros de su recién formada gobierno independiente (que también habían sido torturados), Maurice Mpolo y Joseph Okito, fueron alineados contra un árbol y los dispararon uno por uno. Se cree que la ejecución ocurrió el 17 de enero de 1961, entre las 21:40 y las 21:43 (según el informe belga). Los belgas y sus contrapartes, los estadounidenses, querían deshacerse de los cuerpos, y lo hicieron desenterrándolos y descuartizándolos, para luego disolverlos en ácido sulfúrico mientras los huesos se trituraban y se esparcían..."
Maya Angelou, Abbey Lincoln gritan,
llevamos en las manos la sangre de miles de muertos, manos ensangrentadas, cuando enviamos un wasap, manos cómplices, cuando respondemos la llamada de un amigo, la sangre de niños, de mujeres violadas, de hombres torturados, suenan melodías de jazz, los jugadores de tenis quieren más dinero, propaganda, Trump y Xi Jinping se dan la mano, libertad, hablamos de otros cuando no están, la responsable de un restaurante humillaba a una camarera a unos metros de la plaza de Tiananmen, ¿a dónde va nuestra riqueza?, historias de hombres y mujeres pobres, olvidados, despreciados, apartados, la angustia la deja sin palabras, vacía, hueca, Ucrania y el Congo vendidas a las grandes empresas chinas, europeas, norteamericanas, tenemos diamantes, oro, estaño, cobre, coltán, palestinos muertos, setenta y dos mil setecientos cuatro, todos miran a otro lado, desesperada, negocios eurovisivos, ¿a dónde va nuestra riqueza?
Nos miramos en los ojos de los muertos, escuchamos sus voces, hacemos oídos sordos.
Maya Angelou y Abbey Lincoln gritan:
asesinos, asesinos,
los demás bailamos, cantamos sobre sus tumbas, libres.
Estuvo llena de lágrimas, fuego y sangre... ¿Quién podrá olvidar los tiroteos que mataron a tantos de nuestros hermanos, o las celdas en las que eran arrojados sin piedad aquellos que no estaban dispuestos a someterse por más tiempo al régimen de injusticia, opresión y explotación usado por los colonialistas como herramienta de su dominación?...
30 de junio de 1960. Discurso de Lumumba el día de la independencia del Congo.
domingo, 3 de mayo de 2026
GOLPES DE RAQUETA
Ancor oggi credo che non si dia vera letteratura rivoluzionaria se non fantastica, satirica o utopistica, revés a dos manos, se repite este ruido, irritante, un videojuego, otra vez ese ruido, desagradable, golpe profundo, en los vagones de metro se nos imponen los sonidos de otros, pensamientos, palabras, no te sabotees a ti misma, te quiero mucho, una dejada fallida, las emociones te arrastran, el vértigo, la cabeza gira, el corazón late muy deprisa, remate, acaba en la red, llueve sobre la tierra batida, la sombra de un caballo blanco, este sitio es para la criada, dormirá sentada, l´autobiografia e la descrizione dell´animo umano tendono all´informe, all´infinita approssimazione, al magma interior de ogni essere humano, a quien no vi es al hombre bajito, no la va a saludar, ¡vámonos!, subida a la red, pisitos económicos, son ficciones, líneas de fuga en el cielo, líneas difusas en la tierra, extraño, sin duda, es el mecanismo de la memoria, me gustaría tenerte cerca, tenerla cerca, la sombra de una nube, el techo retráctil quiebra el cielo, el bocadillo de tortilla te devuelve al pasado de tus padres, de los viajes en tartanas, de las vomitonas en bolsas de plástico, lejos quedan, a tu alrededor comida rápida, fritanga, pizza, bebidas isotónicas, banderas españolas y ucranianas, cuando gane no saludará a Andreeva, mercadeo, ropa de marca, dinero, fachas e hipócritas, turistas del tenis, las rusas no merecen su cortesía, selfies para colgar en Instagram, un espejo roto y un galgo que corre, se abrazan el abuelo y el nieto, la Cañada queda atrás, yo también te quiero mucho, una ciudad sin sueños, una vida por delante, el grifo del agua corriente, out, punto de campeonato, día de mayo en la Caja Mágica, día de primavera.
jueves, 2 de abril de 2026
LILLIAN HELLMAN Y LA CALUMNIA
Lillian Hellman, dramaturga y guionista cinematográfica, comunista, pareja de Dashiell Hammett, entró en la famosa lista negra de Hollywood al no denunciar a sus compañeros de profesión. Sus obras más conocidas son The little fox, adaptado al cine como La loba, el guión de La jauría humana y su primer éxito en Broadway, The children`s hour, a la que debemos añadir sus dos adaptaciones cinematográficas, These three, en los años treinta, y otra en los sesenta, sin censura, arrumbado el código Hays.
Muchos se han interesado por este primer gran éxito. Y la razón es evidente: se trataba por primera vez el conflicto que provoca una posible relación lésbica en una sociedad puritana. Sin embargo, no es ese el tema central de la obra y queda patente tanto en el original teatral como en las dos versiones cinematográficas.
Hollywood quiso enseguida, aprovechando el éxito en los escenarios, adaptarlo al cine. Hellmann aceptó, siendo consciente de que el código Hays nunca admitiría una adaptación que incluyera ni siquiera de tapadillo el lesbianismo, así que se decidió por cambiar los sentimientos del personaje de Martha; no está enamorada de Karen, sino del novio de Karen. Introdujo un comienzo que establece un aspecto interesante de la obra -el origen proletario de Martha- y da más entidad al personaje masculino -interpretado en esta primera versión por un encantador Joel McCrea-. El final feliz, en el que Martha es castigada, separándola de Karen, y reúne en Viena a la pareja, debilita esta versión, aunque tenga cierto tono Lubitsch. A Hellmann, en realidad, le interesaba resaltar otro aspecto de la obra: cómo la mentira de una niña puede destruir vidas humanas, cómo una sociedad hipócrita no es capaz de aceptar las diferencias y somete a sus integrantes a un modelo unívoco, a una violencia sutil a la que no pueden escapar.
domingo, 29 de marzo de 2026
LAS COMAS MIENTEN
Una imagen especular: un barrendero y su escoba, fuera; una señora de la limpieza y su fregona, dentro; los reflejos en el agua, en los lagos, en los ríos, en el mar, te ciegan, llueve y llueve y llueve, el mar se encrespa, piedras lanzadas al infinito, observación, contemplación filosófica de un gato anónimo en una playa desierta, πολύ λίγο, λίγο πολύ, es parecido, no es lo mismo, muy poco, más o menos, las palabras mienten, las comas mienten
waiting, las salas de espera, agua con limón, una alarma del banco en la esquina de esta plaza de la Canea, misiles, aviones supersónicos que cruzan el cielo hacia el Este, muertos y vivos, el petróleo alcanza el número dos, ενα, δυο, τρια..., un adolescente francés, rubio, ojos azules, ridiculiza a otro gay, moreno, confuso, para conseguir la sonrisa de una chica, sexo para hoy, hambre para mañana, colegios concertados, bien educados, día festivo en Creta, rebelión contra los Otomanos, la verdadera justicia es la revolución, dice un grafito, ¡abajo Napoleón, abajo la OTAN!, soldados marcan el paso, el pope les lanzará agua sagrada, las armas serán bendecidas, Christine es una asesina, en un TAC verás en 3 D tu dentadura, huesos que cicatrizan, heridas que se resquebrajan, memento mori, viento y agua que bloquea carreteras, yo tengo psicología, los griegos ponen su mano en el corazón, καρδία, los gestos mienten, mienten los dedos temblorosos
Las habitaciones rojas obsesionan a una modelo, la locura es no estar loco en un mundo donde estar loco es lo sensato, Netanyahu y Trump bailan, nadie sabe qué canción, una cáscara de plátano en la parte trasera de un coche de alquiler, un limón, carpe, el olor de limón en Pollirymno, tumbas junto a una ermita, las piedras protegen una iglesia ortodoxa, huelen las velas, dentro, cera que se derrite, puertas cerradas, viento que devora las piedras, fuera, Black dog, perros abandonados, perdidos, animales atropellados, cadáveres pudriéndose en la carretera cortada a Balos, no nos entendíamos, ¿a la derecha? ¿a la izquierda?, sopa de pescado, ensaladas de feta, ouzo, mousaka, postres dulces, gatos que se acercan, caricias, comida, palabras inventadas, fourogato, etimologías imaginadas, el hueco de un gato, mienten los dos puntos ¿y los signos de interrogación?
las nuevas generaciones quieren ganar dinero, mucho dinero, se acerca el Apocalipsis, las cartas de San Pablo en griego moderno, se mezclan melodías, los rituales nos liberan de la vida, el día del teatro lees a Zeami, dos mujeres enamoradas, fantasmas que no pueden liberarse de una ausencia, bailan, cantan, melancolía del final de un viaje, los placeres del cuerpo, respiras, silencio, si contemplas una obra de arte, el estrés, abortos, vidas truncadas, vino, vermú bajo la lluvia, viene, se va, viene, se va, el cuerpo se calienta junto a una estufa, los jóvenes, cuerpos de jóvenes, bailan, giran, giran, giran, cogidos de la mano, cogidos de los hombros, Kazantzakis, Zorba nos enseña a vivir, Bernhard es un profeta, Gaddis un mártir,
las comas mienten, siempre, el punto final, nunca.
lunes, 9 de febrero de 2026
DOS PELÍCULAS DIGNAS Y STRANY RIU
Los domingos de Alauda Ruiz de Azúa y Un simple accidente de Panahi han conseguido muchos y merecidos premios. Nada que objetar. Son películas bien hechas y que cuentan con corrección la historia que quieren narrar.
Pondría peros, claro. La primera intenta situarse, al principio, en una posición equidistante: todos tienen sus razones, diríamos. Sin embargo, es fácil darse cuenta de cuál es la posición que prefiere la directora. En las escenas finales la frialdad no solo de determinados personajes, sino de la propia joven nos aleja de una intransigencia y una manipulación disfrazada de fe y respeto.
Nos sentimos más cerca de otro personaje, la tía, humana, incluso, en sus contradicciones. Hay sutileza y se agradece, pero también Alauda busca contentar a todo el mundo y cosechar premios y ampliar su público.
Panahi tiene un discurso claro y no esconde sus cartas.
Para mí es una adaptación libre de La muerte y la doncella.
El tema es el mismo: una persona reconoce a su torturador por la voz. ¿Qué hacer con él? ¿Matarlo, vengarse? ¿Estás seguro de que es la misma persona? Todo esto le sirve a Panahi para hablar de un entorno, el de Irán, mucho más complejo del que aparece en los medios de comunicación y lo hace de manera digna y sencilla acompañado de un ligero sentido del humor.
Strany riu merece una reflexión aparte.
Es una obra extraña y sorprendente para ser la de un autor novel. Arriesgada y experimental. Tiene la apariencia de una narrativa convencional, pero es solo eso: apariencia. Hay mucho más. Es capaz de construir escenas donde intuimos lo imaginado por los personajes y, entonces, asistimos a dos tiempos, a dos mundos paralelos: el que otros perciben y el interior, el del protagonista. Este esfuerzo por recrear esa otra realidad que creamos en nuestra mente, también aparecía en su cortometraje: La nostra habitació. Y si transformar nuestra percepción es y debería ser el objetivo del arte, este nuevo autor, Jaume Claret ha dado un primer paso muy interesante.
jueves, 29 de enero de 2026
HAMNET
Hamnet es una película que conmueve, mientras la estás viendo, y decepciona, cuando te alejas de ella y empiezas a comprender el diseño, el cálculo, la cuidadosa manipulación que se ha levantado para conseguir que te emociones. Tela de araña, si estás delante de la pantalla: te atrapa. Se diluye y se deshace, al recordarla.
El personaje central no deja de ser una creación, más o menos convencional, muy al gusto de nuestros tiempos, de una mujer feminista, independiente y libre a finales del siglo XVI. Solo el talento de una actriz impresionante, Óscar asegurado a la mejor interpretación femenina, Jessy Buckley, salva una primera parte que, cuando empiezas a escarbar, no es más que una sucesión de tópicos y metáforas bucólicos y panteístas -mujeres conectadas intensamente con una Naturaleza benefactora, oscura e inquietante, el vuelo de un halcón que nos libera del dolor y la muerte- y románticos -el amor correspondido de dos almas libres y rebeldes, padre violento, madrastra distante-, bien engarzados para conseguir enganchar al espectador. Los personajes secundarios que acompañan emocionalmente a los protagonistas -el hermano de ella; la madre de él- no logran cuajar ni desarrollarse plenamente. Los niños son estereotipos, imágenes, patrones, elementos necesarios para alcanzar el objetivo principal. No tienen entidad propia; ni siquiera el niño: Hamnet.
La muerte del hijo quiebra la relación de la pareja; solo cuando sales del cine y reflexionas sobre las bases de esta relación, adviertes que, mientras todo iba bien, ella no echaba en falta al marido, el gran William Shakespeare; solo tras la tragedia el personaje femenino decide lanzar todas sus invectivas sobre el que poco antes era un maravilloso padre y excelente marido. Podemos admitir estas contradicciones -¿quién no es injusto a veces en estas circunstancias?-, pero el tratamiento y la narración de estos acontecimientos te hace sospechar que te están manejando, engañando, removiendo tus emociones como harían con un títere y, sí, haces bien en desconfiar.
El final -insinuada con más sutileza y brillantez en la obra de O´Farrell- que levanta un decorado y transforma Hamlet en un espacio donde los personajes puedan redimirse y recuperar al hijo perdido a través del arte, se recrea en gestos teatrales, mal teatro, no el bueno, alguien los llamaría pretenciosos, y reiterativos: la imagen del niño que se aleja entre las sombras sonriendo, las manos de los espectadores buscando la del actor que interpreta a Hamlet, las miradas cómplices de los dos protagonistas, muchas, demasiadas, se alargan eternamente, y el uso, ¡cómo no!, de la música como elemento invasivo; y, sí, nos arrastran. Así que, si no has sabido mantener la distancia, acaba, como bien supo hacer su productor, Spielberg, en algunas de sus creaciones más reconocidas, por emocionarte, pero sin que, pasado el tiempo, las horas, los días, quede mucho más que una cáscara vacía.
¿Hay verdad en esta película?
Hay momentos que sí permanecen. Uno en especial.
El niño ha muerto. Ella lo sostiene entre los brazos. Pronuncia unas palabras. Sobre todo, grita. Grita, salvajemente, grita. Es un grito, un aullido, un alarido terrible, brutal.
En esta película tan dirigida, tan artificiosa en la mayor parte del metraje, esto es lo único real: el grito impotente y desesperado de una madre.
El resto es ruido; no es silencio.






