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martes, 3 de agosto de 2021

DIRECTORAS DE CINE (y IV): 1991-2021

 


Entramos en una etapa muy diferente. Aunque siguen siendo minoría, las mujeres comenzaron en los años ochenta y noventa no sólo a asumir puestos de responsabilidad en el cine, sino también a tratar temas propios, cercanos, contemplados desde su propio punto de vista, sin censuras y con muchos más medios, en general. 

Hablamos ya de una generación que, a pesar de algunas limitaciones que nadie puede negar, ha encontrado más posibilidades que sus predecesoras para contar lo que ellas quieren. 

Esta no es más que una selección. Afortunadamente hay mucho donde elegir. Cada vez más. Y como ocurre con los hombres, hay de todo: genial o desastroso, atractivo o convencional, radical o acomodaticio. 

Hollywood:

Sally Potter. Orlando fue su obra más reivindicativa con la historia original de Virginia Woolf. 

Jane Campion. Mi preferida es una de sus primeras películas: Un ángel en mi mesa. Las que hizo después me gustan mucho menos. 

Kathryn Bigelow. En tierra hostil. Por mencionar una de ellas. Primera ganadora de un Óscar y excelente directora que domina el género de acción. 


Sofia Coppola. Las vírgenes suicidas. Irregular, pero con aciertos sorprendentes. Y grandes desastres. Empieza a parecerse a su padre. Lo cual no es malo, teniendo en cuenta que es Francis Ford Coppola.


Greta Gerwig. Como actriz la recuerdo en Frances Ha, dirigida por su pareja, Noah Baumbach.

Ladybird. Está empezando y su cine, si no se traiciona a sí misma, puede ser muy interesante. 


Mujercitas en el 2019. Después... Habrá que esperar. 

Cine independiente, más o menos:

Mia Hansen Love. Como Gretta Gerwei, es una actriz que se ha pasado al otro lado de la cámara; en este caso con un cine más psicológico. El edén. 


Como también ocurre en El porvenir. 

Lynne Ramsay. Los detalles construyen un cine muy complejo con personajes desarraigados. 


You never were here es su última obra. Me recuerda a Peckinpah y Scorsese. 


Kelly Reichardt. La primera vaca. Ternura trágica. 

Alice Rohwacher. Lázaro feliz.


Miranda July. No puedo evitar sentir una gran ternura por sus historias y personajes. El futuro y Tú, yo y todos los demás. 



Cheryl Dunye. Una muestra de cine radical, alternativo. 

Una de sus primeras películas fue The watermelon woman. Un falso documental sobre una directora y una actriz negra en los años treinta, lesbianas ambas. Resulta curiosa la coincidencia con la vida de una de las primeras directoras del Hollywood clásico. Combinada con una historia paralela en la actualidad, fresca, ligera, que nos recuerda a Clerks. 

Otras cinematografías: 

Lucrecia Martel. Directora argentina. La zona oscura de nosotros mismos. La ciénaga. 

Dorota kedzierzawska. Polonia. Un tratamiento visual diferente. De su primera etapa: Nada. De su última etapa: Time for die. 



Ghalya Lacroix. Tunez-Francia. Es curioso. Empezó como actriz interpretando a la protagonista de una película dirigida por una mujer, Moufida Ttatli. Los silencios del palacio. 

Guionista de Abdelatiff Kechiche. Me pregunto si acabará dirigiendo en algún momento. Dejo ahí esta posibilidad... 


Mati Diop. Francia-Senegal. Atlantics. Su primera película. Sugerente e inquietante. 

India. Mira Nair. Bastante conocida por la Boda del Monzón, con la que ganó el León de Oro. 


Japón 

Naomi Kawase. De larga trayectoria. Su última película, Madres verdaderas. 


Bulgaria. Mina Mileva y Vesela Kazakova. Tras varios documentales que revisaban la historia de su país y, amenazadas de muerte, llegaron a Inglaterra y allí han hecho una primera película de ficción en la que no han abandonado ni su talante social ni su estilo. 


España: Gracia Querejeta, Coixet, Iciar Bollaín. Las primeras películas de Carla Simón, Andrea Jaurrieta o Nelly Reguera, Elena Trapé -las últimas mencionadas proceden de la ESCAC, de donde están saliendo ideas muy frescas-.

Y para terminar, dos figuras relevantes, consolidadas hace tiempo y con un gran futuro y que, a su manera, siguen buscando nuevos caminos. 

Andrea Arnold. Fish Tank. 

Cumbres borrascosas en una versión nueva, visualmente te atrapa. 


La próxima, The cow. El punto de vista: dos vacas. 

No se puede decir que se conforme con lo de siempre.

Celine Sciamma. Nos abrió boca con Girlhood, mostrando a sus personajes en los barrios más difíciles de Francia.


Y por ahora ha cerrado con Retrato de una mujer en llamas. ¿Manifiesto feminista? ¿Interpretación de la Historia bajo una nueva perspectiva de género?

Las mujeres ya no miran a un espejo deformado por siglos y siglos de dominación masculina para poder reconocerse. Ahora son ellas mismas las que construyen su realidad con luces y sombras, mentiras y verdades, errores y aciertos. 

Han empezado a escribir su propia Historia. 






DIRECTORAS DE CINE (III): 1961-1991

 


Comenzamos en la Rusia Soviética. 

En un mundo de hombres destacaron dos de ellas. Es curioso -o quizá no lo sea tanto- que en el panorama comunista hubiera muchas directores de gran talento poco conocidas en Occidente. Y este desprecio no me sorprende tanto.

Sheptiko es, sin duda, una de ellas. Dos películas destacan de una gran filmografía. 

Alas nos habla de una funcionaria-profesora que vuelve una y otra vez a los recuerdos de su juventud cuando fue una gran aviadora. La idea del tiempo obsesivo y resbaladizo, como ya veremos en otras directoras de esta generación, es una constante. El viaje de una mujer al interior de sí misma. 

                         

Asas (Krylya, 1966) de Larisa Shepitko | Legendado em Português from Clássicos de Mulheres no Cinema on Vimeo.

Su gran obra es Ascent. Tiene uno de los finales más hermosos y terribles y poéticos de la historia del cine. Y no estoy exagerando.

Cuatro personas van a ser ejecutadas por los nazis en un pueblo como castigo y venganza. Nadie ha contado algo así como lo hizo Sheptiko. Ni siquiera Tarkovski. Solo podemos mirar y emocionarnos... 

No hay nada más que decir.

Muratova logró trabajar hasta el siglo XXI. Era un verso libre. Experimentó desde el principio con todos los procedimientos técnicos. De una obra tan amplia habría que destacar la primera, Breves encuentros. Tiene uno de los flashbacks más originales de la historia del cine. Con una estructura caótica, desordenada, sorprendente. 


Minuto 32. Nadia ha llegado del campo; acompaña a Valentina a un piso de protección oficial. De repente vemos de espaldas a Nadia y se produce el salto temporal y espacial. Nadia ya no está allí, sino en una carretera y, a lo lejos, vemos a la ¡¡¡misma Nadia!!! caminando con otra mujer. En el mismo plano el presente y el pasado. 

En 1990 hizo El síndrome asténico. Surrealismo sin cortapisas. Locura sin excusas; un verdadero retrato de una sociedad en descomposición. 


Marta Meszaros construyó un cine muy cercano a sus vivencias. En Adoption se apoya en dos personajes femeninos complejos y contradictorios, independientes y que acaban acercándose a pesar de sus diferencias. 


En los años ochenta dirigió una especie de autobiografía en la que recuerda no sólo su propia vida sino la de la generación que sufrió la persecución estalinista y soviética, sin olvidar a sus propios padres, víctimas de esa persecución.


En Suecia destacó Mai Zetterling. En Las chicas el feminismo entra de manera nada sutil con tres actrices que interpretan la obra de Lisístrata. No dejó indiferente en su época. Es una gran bofetada a la idea tradicional sobre la mujer y su papel en la sociedad.                     

En Oriente hay dos nombres: la iraní Marua Nabili y la china C. Tang con su The arch. Es difícil encontrar sus películas y descubrirlas. 


En Occidente en los años sesenta y setenta empiezan cineastas radicales, conscientes de sus derechos y dispuestos a defenderlos. Es un feminismo militante. 
Ya hablé de Barbara Kopple y su magnífico documental Harlan County. Discurso político, realismo social y lirismo. 
 


Lizzie Borden -pseudónimo que tomó de una asesina del siglo XIX- en un falso documental llevó aún más lejos la toma de conciencia política en su Nacida en llamas. Radical sin matices. No caben las falsas equidistancias en un mundo injusto tanto para los que no tienen como, sobre todo, diría Lizzie, para las mujeres. La violencia es la única opción.


Alison De Vere recoge la tradición del surrealismo con el mundo de la animación. El resultado es Black dog.


Otra mujer que ha buscado temas cercanos a sus vivencias es Martha Coolidge. En Not a pretty picture su violación a manos de un compañero de clase; en Old fashion woman entrevista a su bisabuela. 
En este enlace hay algunas de sus películas en vimeo: COOLIDGE

España fue un desierto. Las primeras valientes del cine mudo no llegaron al sonoro. Y después, ya sabemos qué pasó: la guerra civil y tres décadas de franquismo. Sólo en los sesenta y setenta surgieron unos pocos nombres: Ana Mariscal con El camino, 


Josefina Molina, Cecilia Bartolome y.... Pilar Miró. 
Más conocida por su última etapa, es de destacar El crimen de Cuenca. Muy pocos se hubieran atrevido a hacerla. Le costó un juicio militar en plena Transición. 


Termino con dos grandes, aunque ¿hay alguna de las que he mencionado que no lo sean, de alguna manera? 
Akerman y Varda. Más conocida la directora francesa; sería interminable hacer un recorrido por su filmografía en el que se combinan el documental, la ficción, la experimentación. Cleo de 5 a 7, Sin techo ni ley, los espigadores y la espigadora... 
Elijo Daguerrotipes. Es una mirada a su barrio, a su calle, tierna y cercana. Como era ella...

                 

Daguerréotypes (Agnès Varda, 1976) from Juan C. Gargiulo on Vimeo.

Chantal Akerman. Otra enorme directora. Nadie como ella ha sido capaz de reflejar el tiempo con su cadencia descarnada, dura. El espacio y el tiempo que nos condenan... Las citas de Ana, Retrato de una joven en Bruselas, Del este, News from home, No home movie -su canto de cisne-. 

Me quedo con Jeanne Dielman. Fue la película que la situó entre las mejores. La que resume su estilo y su forma de ver el mundo. El final: un acto de violencia desesperado de una mujer sometida hasta ese momento a un vida sin sentido. Un estilo sobrio, descarnado, duro.

Las mujeres ya sabían qué querían. Y lo mostraban en sus películas. Abrieron el camino para las que vendrían en la siguiente generación, las que ahora triunfan en las salas de cine, en las plataformas. 



DIRECTORAS DE CINE (II): 1931-1961

 

No se puede empezar nada más que con Leni Riefenstahl. De todos es sabido que fue la mejor directora alemana, propagandista del régimen nazi. Y también que en sus dos documentales más conocidos, El triunfo de la voluntad y Olympia -también habría que incluir La victoria de la fe, censurado por Hitler porque aparecía el "traidor" de las SA, Ernest Rahm- 


innovó y aportó al cine posibilidades técnicas y visuales que abrieron camino a cineastas posteriores. 

Ambos documentales se pueden encontrar en internet con facilidad. Y vale la pena verlos, asumiendo que el mensaje que hay tras ellos no nos va a gustar. Pero su talento es indiscutible. 

Empecemos por el prólogo de Olympia, que a excepción de dos tomas es obra del director de fotografía, Willie Zielke. Leni le apartó e incluso no le incluyó en los títulos de crédito y negó a lo largo de su vida la autoría de Zielke, aunque papeles encontrados hace un par de años demuestran que las ideas del prólogo no fueron suyas, sino de Zielke, aunque el montaje sea de Leni. 


Otro ejemplo está en los saltos de trampolín. Parece que vuelan... 


¿Cómo lo hizo? Primero, teniendo todas las facilidades que le ofreció el régimen nazi: grúas, varias cámaras, tiempo y dinero. Después, el talento: uso de fundido, ritmo de montaje, elección de puntos de vista originales y atrevidos. 

En 1 hora 55 minutos la sombra del maratoniano, los brazos, el punto de vista del suelo desde los ojos del corredor...

                                    

1936 (NS): Olympia (Teil1) - Fest der Völker from Deutsche Geschichte on Vimeo.

Pongo también el Triunfo de la Voluntad. Es curioso que no esté completa en youtube, aunque se la pueda encontrar en vimeo y otras plataformas. ¿Vetada por el discurso de odio? La hipocresía de determinadas empresas que se enriquecen a costa de la muerte de millones de personas -estoy hablando del capitalismo- no me deja de sorprender. Como si la censura, sea la que sea, fuera a hacer desaparecer el discurso. Son los mismos que permiten que partidos de ultraderecha salgan en los medios, sin mover un dedo. En fin... Aquí lo pongo porque estoy hablando de talento artístico, aunque no me guste lo que vea, tengo la suficiente capacidad crítica para distinguir el contenido de la forma... 

                                  

1935 - El triunfo de la voluntad (Leni Riefenstahl) from Historia virtual del Holocausto on Vimeo.

Hubo muchas más mujeres, está claro, aunque Leni sea la más conocida por sus aportaciones. Mencionaré a unas cuantas.

Como curiosidad y contraste mencionaré a Wanda Jakubowska, otra gran desconocida. Sobrevivió a los campos de concentración y en 1948 rodó en Auschwitz The last stage narrando sus experiencias. Tal vez fue el primer film que trató este tema en una película de ficción. Siguió dirigiendo hasta los años ochenta. 

En Hollywood destacaron Ida Lupino y Dorothy Arzner. 

Arzner dirigió veinte películas en los años treinta. Comedias, sobre todo. Y lo hizo con solvencia. La única mujer en un Hollywood machista y que cerraba las puertas a las mujeres en puestos de poder. Eso ya merece un respeto... Curiosidad: era lesbiana y mantuvo una relación de más de cuarenta años con otra mujer, que todo el mundo conocía. Eso sí, no pudo contarlo en una película. Habría que esperar varias décadas para que eso fuera posible... 


Ida Lupino es más conocida como actriz. Pero pocos saben que decidió crear una productora para poder dirigir sus propias películas. En el cine hizo muy pocas; finalmente, se dedicó a la televisión. 
Entre ellas está una sobre la violación, Outrage. El punto de vista es diferente al habitual; quizá por primera vez vemos lo que una violación supone para una mujer visto desde la perspectiva de otra mujer. 



Solo volveremos a ver esa sensibilidad al tratar este tema en otra película posterior, dirigida por un director de teatro, Something wild de Jack Garfein. 



En Not wanted el tema es la maternidad no deseada y sus consecuencias. Maravilloso el final; una persecución, rodada de una manera, que solo veremos en el cine posterior. 


No olvido a Tanaka. Le dediqué una entrada en mayo.
Ya comenté que Pechos eternos es su película más redonda con escenas de gran calidad y con un ritmo narrativo preciso y sobrio. Y la evolución de un personaje creíble con sus luces y sus sombras, de una fortaleza asombrosa. 


Es difícil elegir. En el minuto 15 cómo cuenta la forma en que la protagonista se da cuenta de que su marido la engaña. En el minuto 34 la despedida de dos personas que se quieren y admiran. En el minuto 55 y 56 el ansia de vivir, el amor a la vida. También lo encontramos entre el 1:32:00 a 1:35:00; el deseo que intenta vencer a la muerte. En el 1:25:00 la visión terrible de la propia muerte. Y el final, una rima delicada. 
Elijo también el final de su última película, Amor bajo el crucifijo. El último plano que rodó es una mujer caminando con dignidad a su muerte en una película cuidada y elegante. 


Termino con el cine experimental. Maya Deren es una directora inclasificable. Completamente desconocida, tenía una imaginación deslumbrante. Rompe con todos los modelos. Surrealismo y experimentación en grado máximo.



Cine puro.






DIRECTORAS DE CINE (I): CINE MUDO, 1896-1931

 


Hasta las últimas décadas, como en muchos ámbitos, las mujeres que dirigieron una película eran una minoría. Un documental de catorce horas dirigido por Mark Cousins, Women make films, nos descubre a muchas de ellas.


Alice Guy es considerada la primera mujer que dirigió una película. Como los hombres, abrió el camino de una nueva forma de expresión, descubriendo sus posibilidades, arriesgando su dinero y libre, sin la presión de los grandes estudios que excluirían de manera sistemática a las mujeres en puestos de responsabilidad. 

Incluso se considera que ella hizo la primera película de ficción, El hada de los repollos en 1896, en cuanto los Lumière pusieron a disposición de todos el nuevo invento. Trabajaría, tocando todos los géneros, hasta los años veinte. 


Así que Alice Guy precede a los Mèlies o Segundo de Chomón.

Detener el tiempo, que las hojas no caigan de los árboles, que mi hermana vuelva a estar bien... Minuto cuatro a siete.



Lois Weber trabajó en la productora de Alice Guy y, al volver a Estados Unidos, comenzó a dirigir películas con su marido. Fue la primera directora en rodar un largometraje en 1914, El mercader de Venecia. Se interesó por temas como la pobreza, la marginación, la diferencia de clases o la anticoncepción y el aborto. Hasta los años veinte tuvo bastante éxito. El primer desnudo femenino es suyo en Hipócritas. 



La primera directora de animación es Lotte Reiniger. Al ver Cinderella, 1922, es difícil no pensar en el Walt Disney de Fantasía, dos décadas más tarde. 


El surrealismo entra por la puerta grande en el cine en los años veinte. Todos conocemos a Dalí y Buñuel, pero Germaine Dulac también experimentó con las posibilidades que la imagen ofrecía para reflejar nuestros sueños y pesadillas, sin obviar una fuerte y valiente crítica social. 


Olga Preobazhenskaya fue la primera directora soviética. 



Como Esfir Shub y otras más, -vease Directoras cine mudo ruso la propaganda era esencial. 



La llegada del cine sonoro y el papel de las grandes productoras no facilitó la entrada de la mujer en puestos de responsabilidad dentro de la industria. No sería hasta los años sesenta y setenta cuando empezarían a abrirse paso. Aún así encontraremos algunos nombres en este periodo, entre 1931 y 1961, a lo largo de esos cuarenta años. Les dedicaré la próxima entrada.