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lunes, 23 de abril de 2018

LUCKY


Sin duda una de las cosas más difíciles de conseguir es la sencillez.

Acostumbramos a complicar la vida y las historias con una acumulación de elementos superfluos e innecesarios. Demasiada información, demasiadas opiniones... Es el mundo en el que vivimos, este sistema que nos devora, nos succiona, nos aplasta.

Nos alejamos de la verdad.

Esta película me ha traído a la memoria otras dos: Una historia verdadera y Smoke. Incluso notas el mismo aroma que en Paterson. 

A veces el cine independiente americano te trae joyas como estas. No son pretenciosas, son sólo un trocito, un pedazo de realidad, sutil, simple, elegante. Estamos ante una historia cotidiana, la de un anciano que asume su propia muerte, su soledad;  la acepta porque es parte de la vida. Que el actor, Harry Dean-Stanton muriera unos meses después, que esta fuera su última interpretación, su testamento, le añade una emoción complementaria: lo convierte en un último gesto, un último acto de dignidad.

Hay varias escenas que se te quedan grabadas, espacios vacíos, conversaciones con personajes que aparecen y no volvemos a ver más. Una canción de mariachis. Y un monólogo que termina así...

-...Tú, tú, tú, yo, desapareceremos. Y acabaremos en la nada. Esa es la verdad...

¿Y ante eso qué hacemos?, le preguntan a nuestro protagonista.

- Sonreir...




domingo, 18 de diciembre de 2016

PATERSON




Paterson.

Un pueblo. Un conductor de autobús.

Lunes. 

Estoy despierto. Miro el reloj. Son las seis de la mañana. 
Un beso a Laura. Su piel... 

Se despierta. Me cuenta un sueño: tenemos gemelos. 
Una caja de cerillas. Nace un poema de amor. 

Martes. 

La poética de lo cotidiano. La belleza de la anécdota. 
Lo extraordinario del detalle. La repetición y el tiempo. 
La cercanía y la amabilidad. 

Miércoles.

Una niña espera y me recita un poema. Un enamorado se desespera. 
Gemelos. 
El camarero del bar juega una partida de ajedrez contra sí mismo. 

Jueves. 

Miradas a través de un cristal. 
Diálogos de dos pasajeros. Desencuentros de dos cuerpos. 
Reflejos en el fondo de un vaso de cerveza. 

Viernes. 

Líneas blancas y negras en un pastel, en la cortina del baño, en el vestido de Laura.
Agua que cae. Una cascada. Lo llaman lluvia. 
Laura toca una melodía en su nueva guitarra. Un payaso arlequín.

Sábado. 

Felicidad de Laura. Una pantalla en blanco y negro...

Trozos de papel. Palabras perdidas, rotas, quebradas. Vacío.

Domingo. 

Un paseo solitario. Un japonés se sienta junto a mí. 
Me regala un cuaderno secreto. Otro. 
Abro el cuaderno. Una hoja en blanco.
Las palabras vuelven. Y se repiten... 

Lunes.

Estoy despierto. Miro el reloj. Son las seis de la mañana. 
Un beso a Laura. Su piel... 


Paterson ha escrito un poema. O Jarmusch...