lunes, 1 de octubre de 2012

LOS MESES DEL AÑO EN EL CINE (X): OCTUBRE


Octubre es, sobre todo, la película de Eisenstein. Y la revolución rusa. Hay alguna otra siempre teniendo como referencia la Rusia Comunista. La caza del Octubre Rojo, una película de acción e intriga al final de la guerra fría, con un Sean Connery sobrio.

 

 Cielo de Octubre recuerda el lanzamiento del Sputnik en la historia de un adolescente americano que debe decidir entre convertirse en un minero o hacer realidad su sueño. Muy americana...

 

 Y por supuesto, Octubre... Un magnífico ejemplo de montaje

 

 La escena del puente y el caballo muerto. Y el pelo de la mujer asesinada. Te pone los pelos de punta casi cien años después.



Aquí la película completa.

  

 Y no podemos olvidar su otra gran película revolucionaria, El acorazado Potemkin y la escena de las escalinatas de Odessa.
 Impresionante. Esto es propaganda y lo demás, son tonterías. El tiempo deja a todo y a todos en su lugar. Einsenstein es y será uno de los grandes del cine. También lo era John Ford. Nadie como él reflejó las consecuencias del crack del 29. En una de sus mejores películas, Las uvas de la ira, basada en la novela de
Steinbeck.

 

 Las crisis siempre las pagan los pobres. John Ford era un conservador, pero si había que mostrar la verdad, ahí estaba. Tal vez octubre sea el tiempo de las revoluciones. ¡Quién sabe!

sábado, 1 de septiembre de 2012

LOS MESES DEL AÑO EN EL CINE (IX): SEPTIEMBRE


Septiembre es un mes triste. Las vacaciones se terminan; el otoño y el frío se acercan. Y también es el mes en que miles de personas fueron asesinadas en Nueva York y otras miles en Chile. Y en el que comenzó la segunda guerra mundial.
Finales de agosto, principios de septiembre (1998) El comienzo del mes de septiembre significa la muerte del protagonista... y el comienzo de nuevas relaciones. Una película francesa desconocida por estos lares, muy atractiva.

 

Septiembre de Woody Allen (1987) Es un Woody Allen en estado puro.

 

 Con actrices que te emocionan.

 

  En cuento de otoño Rohmer nos ofrece otra de sus deliciosas y costumbristas juegos cinematográficos donde se mezcla la sensualidad y los diálogos inteligentes.

 

También en otoño y en septiembre madura el membrillo. Víctor Erice, uno de nuestros mejores directores, ajeno al sistema, un director que va por libre, hizo El sol del membrillo, todo un documento en el que se combinan temas como el arte, el paso del tiempo, el cine, entre otros, con la colaboración del pintor Antonio López.




También en otoño se suicida el padre de la protagonista de El sur. Es el comienzo de la película. Es el mejor Erice.



 Es el tiempo de la nostalgia y para el recuerdo.
 El 1 de septiembre de 1939 la Alemania nazi invadió Polonia. Hay dos comedias separadas por un año y en pleno conflicto que tratan el tema con humor. Son comedias con un fondo muy serio. Grandes comedias. Grandes directores. Por un lado, El gran dictador de Charles Chaplin.




El discurso final es un canto a la fraternidad en medio de la locura de la guerra.

 

Por otro, Ser o no ser de Ernest Lubitsch.
Maravillosa película llena de humor ácido y elegante. Detrás también estaba como guionista otro grande: Billy Wilder. Ya desde el principio el campo de juego es entre la realidad y la ficción teatral.



No hay mejor manera de llegar al fondo de las cosas que reírse de ellas.
Y mucho más si es con talento.



11 de septiembre (2002). Conjunto de cortometrajes que tienen como punto de partida los acontecimientos del 11-S. Como siempre ocurre en este tipo de apuestas, hay de todo y de calidad diversa. El de Sean Penn es precioso y triste, muy triste.

 

El de Alejandro González Iñarritu es una experiencia cinematográfica completa. Son diez minutos impresionantes desde la pantalla negra inicial hasta el final que todos conocemos.

 

 El de Claude Lelouch parte de una idea muy buena: se vive el acontecimiento desde el punto de vista de una sordomuda que vive en Manhattan. Mientras el mundo se viene abajo a su alrededor, ella no sabe lo que está ocurriendo. Vemos su fragilidad y su preocupación, porque su chico no llega a casa para ayudarla; no sabe porqué. Lo descubrirá al final.

 

 Y el de Ken Loach nos recuerda que hubo otro 11 S, años antes, en Chile.

 

 Salvador Allende de Patricio Guzmán (2004) Es el mejor documental sobre el golpe de estado y los acontecimientos que lo precedieron. No deberíamos olvidar nunca lo que sucedió en Chile en 1973. Nunca.



 Hay demasiadas muertes en septiembre. Demasiado dolor. Tal vez por eso sea un mes tan triste...

miércoles, 29 de agosto de 2012

INGRID BERGMAN



Hace 30 años murió Ingrid Bergman.
Una estrella y una gran actriz. No hay más que decir.
Murió el día de su cumpleaños; coincidencia extraña. No todo el mundo puede decir que muere el mismo día que nace. Ella sí.

Hablar y ver sus películas -las hizo en cinco idiomas y muchas y muy buenas- obligaría a dedicarle mucho espacio y mucho tiempo. Así que hablaremos sólo de dos.
Y no será de Casablanca, que es su papel más conocido, pero no el que más me gusta.

Con Hitchcock hizo alguna película. La mejor es, sin duda, Notorius (Encadenados).
Hitchcock sabe explotar como nadie la ambigüedad de Cary Grant y la sensualidad y fragilidad de Ingrid Bergman como muy pocos supieron hacerlo, en una película de espías y la más romántica de Hitchcock




Ese beso que para evitar la censura y alargarlo, se hacía eterno y mucho más sensual que cualquiera con lengua.




Algo debió intuir Bergman en Europa cuando vio una película de Rossellini; así que, ni corta ni perezosa, le escribió diciéndole que quería ser una de sus actrices.
No sólo fue una de sus actrices; fue su amante -la conservadora Estados Unidos la vetó- y tuvieron juntos a una hija: Isabella Rossellini.
Con Rossellini hizo varias películas con una Bergman muy diferente a la de Hollywood.
Stromboli es una gran película; cine italiano de los años 50 en estado puro; supervivencia en un entorno despiadado, duro, hermoso. "El punto culminante de ese extraño diálogo entre una mujer y una isla"



... pero la mejor es Viaggio in Italia. Una historia de amor, o de desamor, -¿no son muchas veces lo mismo?
Es la historia de una pareja que se está desintegrando... o eso parece hasta que llegan a Pompeya.
El final de esta película desde el momento en que ambos protagonistas observan los dos cuerpos abrazados, incinerados por el Vesuvio en Pompeya, de un hombre y una mujer hasta el plano final te atrapa sin remedio.



Y al final, llega el milagro...




Una de las grandes del cine. No hay más que decir.

martes, 28 de agosto de 2012

REQUIESCANT IN PACE




A lo largo de este mes han muerto cuatro profesionales del cine.
No han sido grandes estrellas en este campo profesional -no tuvieron suerte, no eligieron bien, fueron encasillados, sobre todo Sancho Gracia, y se dedicaron más al teatro, los actores españoles-; tuvieron sólo algún momento brillante en el cine y la televisión, pero fueron buenos profesionales de un mundo en el que es muy difícil entrar y que exige mucho esfuerzo y sacrificio para mantenerse.



Sancho Gracia nunca fue un gran actor. Curro Jiménez le dio fama y le permitió vivir desahogadamente interpretando un personaje que sabía hacer bien: el de tipo duro, seco y rancio.



Requiescat in pace.




Tony Scott fue un buen artesano; es una pena que no fuera un artesano de los años 40. Era un artesano de los 90 y eso le convirtió en el perfecto director para películas de acción, con grandes guiones de Tarantino como el de Amor a quemarropa o no tan buenos.


Requiescat in pace.




Aurora Bautista fue en los 40-50 la gran Juana la Loca franquista en Locura de amor; pero, sobre todo, fue la Tía Tula, su mejor papel. 


Requiescat in pace.

Posdata del 30-08-2012: Carlos Larrañaga ha muerto hoy mismo. Hijo y padre de actores; lo llevaba en la sangre. Fue, sobre todo, un actor de teatro. La televisión le hizo más conocido: en los Gozos y las Sombras era el antagonista de Eusebio Poncela y Charo López -quizá el mejor papel de Charo López- y uno de los mejores de Larrañaga




y en Farmacia de Guardia era el ex-marido caradura e infantil de la farmacéutica.
En cine no tiene grandes papeles ni muy numerosos. Sobre todo con Garci, al final, fue uno de sus actores fetiche; pero su mejor papel fue en una película mítica, rara... El extraño viaje de Fernando Fernán Gómez. Borda el papel de pobre diablo e incluso podemos verle travestido... Capta el ambiente de una sociedad hipócrita como la franquista de los 60 con gran talento...



Era un gran actor... Requiescat in pace.

Ser buen profesional es todo un reto: bien lo saben todos los educadores.
Y aunque sólo sea un reflejo sutil, una chispa de los mundos que son capaces de despertar en nosotros, merecen todo nuestro respeto. 
Y formarán parte de nuestros recuerdos, al menos, hasta que el Alzheimer o la muerte los convierta en humo, brisa o sueño...
Y se quedarán como un brillante reflejo de nosotros mismos.



viernes, 10 de agosto de 2012

LOS DERECHOS FUNDAMENTALES




Hay una película de Jean Renoir, Esta tierra es mía, que me viene al pelo para tratar muchos temas.

Un coronel alemán nazi culto y cínico -un personaje, un malo excelente- debe descubrir al cerebro de una revista clandestina llamada Libertad. En el editorial aparece una frase, una traducción de Tácito: "sólo habéis dejado desierto y lo llamáis paz".
Por supuesto Tácito lo pone en boca de un germano contra la ocupación romana, aunque ahora Renoir se esté refiriendo a la ocupación nazi de Francia.
Gracias a ese detalle, el coronel -un hombre mucho más letrado que cualquier jerarca nazi y de los que se nutrió gran parte de los altos mandos del ejercito alemán- descubre que sólo puede haberlo escrito un hombre, un tal profesor Sorel.
Y será su muerte tras muchos quiebros en el guión lo que haga que el protagonista descubra un valor que hasta entonces no había tenido. El que haga que pronuncie uno de los discursos más emotivos del cine...



Un discurso que podríamos pronunciar ahora mismo. Sólo hay que cambiar nazis por banqueros, políticos, grandes medios de comunicación, capitalismo para darse cuenta de su fuerza actual.
Todos somos responsables de esta crisis, todos somos cobardes, porque preferimos mantener lo que tenemos mirando a otro lado o preferimos ponernos una bandera que oculte nuestras miserias -bien dirigidos por los grandes medios-, pero tarde o temprano nos llegará el momento de actuar. De nuevo la dicotomía entre violencia o resistencia pacífica o, incluso más allá, la dicotomía entre rebelión -que implica riesgos- o seguridad -que nos permita mantener lo que tenemos, aunque poco a poco vayamos perdiendo derechos.

Forma parte del ser humano esa contradicción... La vivimos todos los días, en todos los ámbitos, entre nuestros compañeros de trabajo, entre nuestros familiares y amigos... ¡Cuántas veces la he visto en todos mis trabajos! Gente honrada, buenas personas, pero que acabamos aceptando el bocado que nos ofrecen y otros, que se llaman compañeros, que viven y vivirán de sus privilegios... La educación, ni siquiera la pública, se libra de estas miserias.
Hay quien prefiere mirar a otro lado o celebrar tres medallas el mismo día que quitan derechos básicos a inmigrantes ilegales como el de la sanidad, mientras se preocupa de la paga extra de diciembre, por supuesto, sin arriesgar demasiado, no vaya  a ser que yo pueda acabar en la misma situación... Hay quien dice: "no me llega a fin de mes, no puedo hacer huelga" y luego baja la cabeza cuando recibe directrices y las cumple con mayor o menor agrado. La ley es la ley; y nadie muerde la mano del que le da de comer.... El miedo es un gran instrumento. El miedo, no el amor, mueve el mundo.
Quizá deberíamos recordar el final de la película...
El de un hombre, el protagonista, que hablaba latín con el profesor Sorel para que sus carceleros alemanes no supieran lo que estaban hablando... El latín, una lengua rebelde... ¡Quién lo diría!
Renoir, todo un clásico...
Los derechos del hombre...



Ahí están nuestros derechos...
De nosotros depende el defenderlos y luchar por ellos todos los días... aunque a veces nos traicionemos, aunque perdamos.

miércoles, 8 de agosto de 2012

JULIE DELPY Y SU SKYLAB

Julie Delpy es una actriz poco conocida. Tiene algunas películas que a todos nos vienen a la cabeza  (Un hombre lobo americano en París, Flores rotas de Jarmusch, Antes del amanecer), pero para nada es una estrella, que firme autógrafos y obligue a cerrar la Gran Vía. Es también guionista y directora.
Empezó su carrera al otro lado de la cámara con Antes del atardecer, una película muy inteligente, de la que ya he hablado hace unos meses, hecha con dos grandes actores y buenos diálogos escritos por ambos y no ha parado desde entonces.
Sus películas giran en torno a la familia, una familia -sus padres eran actores- que la educaron con gran libertad. De eso va esta película. En Dos días en París ya aparecía un esbozo de su familia, aunque el tema fuera la relación de pareja, con un toque Woody Allen muy original.

 


En esta, partiendo de una anécdota y de un verano, el del 79, aparece un mundo encantador, ligero, -la familia es un coñazo, pero ¿qué haríamos sin ella?- sin que olvide dejar un espacio para situaciones más oscuras y terribles, tocadas de refilón, siempre con mucho sentido del  humor...




Es una delicia disfrutar de esta película con estos calores. La recomiendo sin duda. Habrá que seguir a Julie Delpy y ver cómo madura su cine.

martes, 7 de agosto de 2012

¿LAS MEJORES PELÍCULAS DE LA HISTORIA DEL CINE?



Cada año unos críticos sesudos nos dicen cuáles son las mejores películas de la historia del cine.

Por primera vez Ciudadano Kane de Orson Welles no es la primera. ¡Ya era hora!
Es una gran película, sin duda. Ha influido en el desarrollo del cine, sin duda, pero no es la mejor. Que Vertigo de Hitchcock la haya sustituido se agradece.



Y que la tercera sea Cuentos de Tokio, otra maravilla, dice mucho de estos críticos .



Ciudadano Kane es muy cerebral y no es la que más me gusta de Welles.
Tanto Vertigo como Cuentos de Tokio son más emocionales. ¿Y no es eso lo que buscamos la mayoría de los mortales en el cine? En fin, cada uno tendrá sus películas... En general, parece en estas listas que en los últimos 40 años nadie ha hecho películas que valgan la pena. Por supuesto, no es cierto. Hay que recordar los clásicos, por supuesto, pero tampoco deberían olvidar que hay cine de calidad en la actualidad, aunque cada vez se vea menos y no llegue a las pantallas americanas, copadas por los grandes éxitos para adolescentes y niños.

 En fin, el cine seguirá... sin ellos y sin nosotros.