miércoles, 25 de abril de 2012

HACE 75 AÑOS: EL BOMBARDEO DE GERNIKA




Gernika fue bombardeada hace 75 años a las tres y cuarenta y cinco de la tarde. Fue el primer bombardeo indiscriminado sobre civiles. Parece que nadie se ha acordado en los grandes medios...

Las sirenas han vuelto a sonar en recuerdo de esos hechos.
No debemos olvidarlo...

 FOTOS OTROS GERNIKA

Tras Gernika hubo otros Gernikas... y sigue habiendo otros Gernikas...

viernes, 20 de abril de 2012

HACE 50 AÑOS: EL HOMBRE QUE MATO A LIBERTY VALANCE







Hace 50 años se estrenó "El hombre que mató a Liberty Valance". El autor es el maestro John Ford.

  



  
"Si hay que elegir entre los hechos y la leyenda, se imprime la leyenda...", aunque sea mentira...
Después de "El hombre que mató a Liberty Valance" de John Ford, sus discípulos, la siguiente generación, ya no podían creer en una visión acrítica de la conquista del Oeste. El western crepuscular comienza con el maestro y se consolida con gente como Richard Brooks, Sam Peckinpah y Leone (con una visión más irónica)


 

 Peckinpah y Brooks en el fondo eran unos románticos que saben que ya no hay salida ni esperanza.

 

Leone era un niño malo... del que aprendió y mucho Eastwood, por cierto...

 

No había vuelta atrás. Años después, John Ford dirigió su última película, Siete mujeres.




John Ford terminó su trayectoria con un western en China... El final es un plano desolador: una mujer libre, independiente se sacrifica para salvar a otras seis mujeres; asesina a un salvaje cabronazo y se suicida. Es el último plano de uno de los grandes... No hay juicios de valor ni moralina.




Desprecia a aquellos que hablan y hablan, hipócritas de religión vacía y hueca. Admira a quien se sacrifica sin esperanza. Sabemos de qué parte estuvo John Ford... y eso le hace grande.




miércoles, 4 de abril de 2012

EFLUVIOS DE GIROLAMO CARDANO: UN SUEÑO Y UN PROPOSITO


4 de abril de 2012.
Hoy mi padre hubiera cumplido 74 años. Hoy he soñado con él.
No recordaba que era el cumpleaños de mi padre.  Lo he recordado al soñar; un mensaje del inframundo, tal vez.
Estaba en una comida, en un restaurante junto a mi padre; han llegado unas mujeres vestidas de negro. Sólo recuerdo que una de ellas era mi tía-abuela, Regina. Imagino que las demás también estaban muertas. Estaba bien, no me encontraba a disgusto, pero quería marcharme. Antes mi padre se había retirado a descansar. Me he levantado para coger el autobús de las cuatro de la tarde. Parecía que estábamos en un pueblo. En una habitación dormitaba mi padre; le he despertado. Le he dicho que no se levantara, que no hacía falta, pero él me ha acompañado hasta la parada; hemos caminado hasta la plaza de ese pueblo. Era un sueño ligero, un duermevela en el que me sentía dentro del sueño y fuera de él. Entre dos mundos, el de los vivos al que aún pertenezco y el de los muertos. Abría los ojos y veía mi habitación, el reloj-despertador a mi lado, la luz de la mañana entrando por la ventana. Los cerraba y veía la plaza del pueblo, a mi padre, gente esperando a que llegara el autobús de las cuatro, un folleto en donde aparecían los horarios. Como el autobús no llegaba, pensando que debería despedirme de las otras mujeres y aprovechando que necesitaba ir al servicio, he decidido abandonar el sueño…
Me he despertado y he ido al servicio. He intentado volver a dormirme; entonces he recordado el sueño y que hoy era el cumpleaños de mi padre.

Estoy leyendo a Girolamo Cardona, descubriendo una autobiografía muy particular; cómo cuenta su propia vida, mencionando a la manera de Suetonio rasgos, características, aspectos, elementos que le definen; trozos quebrados, inconexos, soñados o reales de una vida, la suya.
Cerca dell mezzo del cammin della mia vita, al borde de los 40 años, tal vez sea el momento de escribir una vida, la mía, mezclándola con la de mi padre, entretejiendo nuestras vidas, construyendo un pasado vivido, compartido para poder mirar al futuro que me queda por vivir.


lunes, 2 de abril de 2012

CUMBRES BORRASCOSAS DE ANDREA ARNOLD


Se ha estrenado Cumbres borrascosas, una nueva versión, la de Andrea Arnold.


Es su tercera película como directora. Una directora con personalidad propia.
En Red Road ya demostraba una mirada particular colocándose en una perspectiva ambigua y compleja, enfermiza.




En Fish Tank era una adolescente la que nos mostraba un mundo seco, duro que dejaba al final una puerta abierta a la esperanza.



Cumbres borrascosas lleva esa mirada hasta el fondo. Las emociones a flor de piel, la pasión que quema y destruye. Una cámara en mano, desequilibrada; una mirada enfermiza. Casi no hay diálogos. No hay música; sólo los sonidos de una naturaleza salvaje y conciliadora, al mismo tiempo. El espíritu de Emily Bronte está aquí de nuevo, con nosotros...



Hay varias versiones de este clásico. La canónica, la de Hollywood, de William Wyler con el británico Laurence Olivier.       

La heterodoxa, la de Luis Buñuel, Abismos de pasión, con actores de segunda, todo un canto al amor fou y al surrealismo más descarnado.



Habrá que contar con ésta, la de Andrea Arnold, cuando recordemos adaptaciones cinematográficas. Sólo ha sido estrenada en Madrid en dos cines y en versión original. Pasará sin pena ni gloria, porque así lo han decidido las distribuidoras, los nuevos censores, porque no es políticamente correcta, sobre todo porque piensan que no encaja con el gran público y ellos deciden lo que debemos o no debemos ver. Tal vez tengan razón o tal vez no vean más allá de sus beneficios.
Recupera el espíritu de Emily Bronte, traicionándola, como debe ser y siendo fiel, al mismo tiempo. El punto de vista es el de Heathcliff de principio a fin. La naturaleza es otra protagonista, observa y acompaña las emociones de Heathcliff.
Hay en esta única novela de Emily Bronte una segunda parte que nadie -tampoco Andrea Arnold- ha adaptado, en la que aparecen los hijos de los protagonistas. Al final de la novela se cierra el ciclo de odio; las pasiones mueren, se mezclan con la tierra. Perviven en el recuerdo y en la imaginación de los hombres, pero la naturaleza les sobrevivirá. La siguiente generación no cometerá los errores de sus padres; podrá ser feliz... Y Heathcliff se libera del odio sólo a través de su propia muerte en el que encontrará a su amada.
Emily Bronte escribió un clásico. Cierto que esta no es una película ni una novela para espectadores o lectores pacatos. Ni quiere serlo. Los grandes clásicos nunca lo son...



domingo, 1 de abril de 2012

EL CINE Y LOS MESES DEL AÑO (IV): ABRIL

Abril.
Un mes lleno de ilusiones.
Las flores nos torturan; los chicos y las chicas se besan en los pasillos, en la calle, en los parques. El que no ama es que no quiere o no puede. La astenia primaveral. Un mes muy bonito, precioso.
El cine también se ha interesado por este mes. ¿Cómo no?
Hay un musical, Abril en París del año 1952 con Doris Day.
Uno no es un seguidor de esta señorita, la verdad, pero bueno, se puede ver. Un sábado o un domingo lluvioso que no puedas salir o un día que estés encerrado en casa porque tengas una gripe de caballo puedes verla y no perder tu dignidad.



Si la veis otro día, no contéis conmigo ni me dirijáis la palabra...

Abril de Nanni Moretti es otra cosa. No es que sea la mejor película de Moretti, pero tiene sus puntazos.
Utilizando como punto de partida unas elecciones en las que acabó ganando Berlusconi -estos italianos acabarán votándole otra vez, estoy seguro-, Moretti, como siempre, nos propone de manera caótica una serie de gags en los que se mezclan sus reflexiones políticas con situaciones absurdas de la vida cotidiana de un italiano de clase media, o sea, él mismo.
Te lo pasas bien; te diviertes. Estos italianos te hacen gracia; se parecen demasiado a nosotros...
Es Nanni Moretti con sus virtudes y sus defectos.



Nanni Moretti lo que quería era hacer un musical que se desarrollará en una pastelería trotskista.
Nos ofrece un avance en Abril.



Esperemos que lo haga algún día...
El 30 de abril de 1945 se suicidió Adolf Hitler. El hundimiento refleja con gran fidelidad sus últimos días.

 

Un coreano, Jim-Ho Hur , dirigió una película romántica en 2005. Se llama Nieve de abril. Es la historia de un encuentro fortuito en un hospital; los dos descubren que sus parejas les estaban engañando y deciden hacer lo mismo. Es recomendable; tuvo mucho éxito en Asia.



Ya que coincide este mes con la semana santa, no estaría de más mencionar una película de uno de los grandes del cine español: Luis Buñuel. Me viene a la memoria una parodia de la santa cena que sólo podía hacer Buñuel.



Versiones sobre la muerte de Jesús de Nazaret hay para hartarse. Yo eligo tres: La de Scorsese fue una interesante reflexión. Todos se centraron en unos pocos segundos más eróticos que pornográficos con María Magdalena sin ir mucho más allá. Una pena, porque la película lo merece. Es más profunda y más interesante de lo que nos vendieron. Poncio Pilatos y Jesús, parte 1.

 

 ¿Y qué decir de la versión de Mel Gibson. Todos sabemos que es un reaccionario, pero admitamos que es todo un valiente. Hizo una película en latín y arameo. Y tiene su gracia. Es dura y realista. A mí, al menos, me gusta. Poncio Pilatos y Jesús, parte 2

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 Luego tenemos el musical Jesucristo Superstar. Judas Iscariote es importante...

 

 Y también María Magdalena.

 

 Pero la mejor versión es, sin duda, la de Monty Pytton. ¡Y nunca la echan en Semana Santa! Tanto Ben-Hur y tantas túnicas sagradas y siempre se olvidan de esta película. ¡Qué desperdicio! ¿Qué han hecho los romanos por nosotros?


 

Un soldado nos enseña latín...



Y para terminar veamos la vida de color de rosa... aunque estemos crucificados...

 

 ¿A que es mejor que Ben-Hur? Y mira que a uno le gusta la carrera de carros, pero ya harta, hombre... Pasemos a otros asuntos históricos...
 El 25 de abril de 1974 los portugueses dijeron "basta" a una dictadura de más de 50 años. El ejercito salió a la calle y apostó por la democracia. Hay muchos documentales sobre el tema y algunas películas. Aquí tenemos la de Maria de Medeiros, digna, aunque no llega a cuajar del todo.

 
 Detrás de la banda sonora está el grupo Madredeus.

 

Para terminar podemos escuchar una de esas canciones que para siempre están unidas a este mes.
Una canción de libertad.

                    

Esa que tanto necesitamos en estos momentos y de la que muchas veces y en muchos sitios del mundo carecemos... Os deseo un abril libre...
Hasta el próximo mes.

sábado, 24 de marzo de 2012

LA VIDA CONTINÚA. Y ASÍ DEBE SER.


Hoy se ha cumplido el primer aniversario de la muerte de mi padre.
Mi hermano y yo decidimos hace un año esparcir sus cenizas en un lugar del Retiro, tranquilo, apartado. Un lugar donde hay agua, un lugar donde hay tierra...

Por la mañana fui allí y dejé un ramo de margaritas. Hacía buen tiempo; la primavera había llegado para quedarse. A su alrededor la vida fluía. Un padre y sus hijos llegaron en bicicleta y se quedaron a unos pasos. El padre arreglando la bicicleta de su hijo; el niño pequeño y la hija mayor jugando, curioseando por los alrededores. Un poco más lejos, sobre un puente, una chica, rumana por el acento, estaba siendo fotografiada. Reía mientras hacía su trabajo. Por la poca ropa que llevaba y los gestos sensuales que hacía a petición del fotógrafo era fácil saber dónde acabarán esas fotos: poblarán las paredes de los talleres mecánicos y los habitáculos de los camioneros. Servirán para los sueños húmedos de muchos hombres. Y todos estábamos allí por razones distintas, y estábamos vivos.
Esta tarde en una fiesta colectiva pude ver a padres que disfrutaban de sus hijos, que jugaban con ellos, que compartían con ellos momentos que construirán sus recuerdos; pude ver a gente bailando, cantando, comiendo. Pude ver a amigos haciendo planes para el futuro.
Sí, la vida continúa. Y así debe ser.

lunes, 19 de marzo de 2012

HACE 40 AÑOS: EL PADRINO

Dedicado a mi padre que murió hace un año por estas fechas.

Nuestras buenas intenciones se convierten en un arma de doble filo que utilizan otros para hacernos daño, protegiendo sus intereses, buscando su propia supervivencia. La ingenuidad ha de convertirse en hipocresía. Las culpas de nuestros padres, los pecados de nuestros padres serán la sombra que marcará el destino de sus hijos. Nadie puede cambiar su destino; estamos condenados a repetir los mismos errores. La rueda de un sistema viciado, en el que vivimos, sea el educativo, sea el capitalismo, nos obliga a tomar decisiones que no querríamos tomar o que tomamos para medrar o sobrevivir, obligados por las circunstancias. Somos por naturaleza egoístas y cobardes; es nuestra mentalidad.
Así es la vida. Todos los días, aunque queramos engañarnos o nos creamos mejores de lo que somos.
Este es el punto de partida de El padrino de F. F. Coppola.
Hace 40 años se estrenó. Su influencia en diferentes ámbitos de la cultura occidental queda fuera de toda duda. Pero poca gente menciona que bebe de muchas fuentes, algunas de ellas, clásicas.
No podía ser de otra manera, siendo una saga familiar.
En la mitología griega encontramos dos de esas sagas y elementos de éstas aparecen en El Padrino.
La saga de los Átridas. Condenados generación tras generación por el crimen de Tántalo que dio de comer a los dioses el cuerpo despedazado de su propio hijo. Cada generación sufrirá las consecuencias de ese crimen. Atreo y Tiestes, Agamenón y Egisto, Orestes y su hermana Electra. Finalmente Atenea perdonará el crimen de sangre que Orestes ha cometido contra su propia madre, Clitemnestra. El asesino Orestes es perdonado, porque la convivencia entre los hombres lo hace necesario.


En el Leneo vimos la trilogía de Esquilo que trata este mito. Y en el debate posterior que los integrantes del grupo de teatro abrieron entre los alumnos y profesores tras su interpretación, surgió una reflexión ambigua: ¿se puede perdonar a un asesino para alcanzar un bien mayor? ¿Hay que abandonar el ojo por ojo para alcanzar la paz? Pensé en el País Vasco; pensé en las víctimas y pensé en las familias de los presos de ETA que más pronto que tarde empezarán a ver a sus padres y a sus hijos salir de las cárceles. La convivencia social es necesaria, aunque tenga sus contradicciones.
La saga de Edipo. Condenado desde su nacimiento a cumplir su destino, a casarse con su madre y matar a su padre. Sus hijos Eteocles y Polinices se matarán por el poder que debería haberles legado su padre, impuro, maldito. Antígona, la hija, ha de morir, porque tiene que cumplir con los deberes filiales -enterrar a su hermano- , aunque le cueste la vida. Los hijos condenados por el crimen de su padre.


Eso es el Padrino. Es una saga familiar que tiene como personaje central a Michael Corleone, condenado a seguir el destino de su padre, Vito Corleone. Un destino de sangre, asesinato, dolor, decepción, poder y soledad… Son los finales de las tres partes del Padrino, tres grandes finales de tres grandes películas los que definen la trilogía -no es casual que sea una trilogía, como en las tragedias antiguas- del Padrino. En la primera, Michael que había intentado buscar su propio camino se convierte en el padrino, en el capo, con sangre en las manos. La puerta que se cierra es más que un símbolo.

 

 En la segunda, Michael ha ejecutado a su propio hermano. Coppola, entonces, nos lleva veinte años antes, cuando Michael intentó alejarse de la  maldición de su familia. Su soledad, al final, mientras los suyos celebran el cumpleaños de su padre, es lo que le espera al protagonista. Es su destino.

 


En la tercera, llega la muerte, tras haber perdido a su hija. El ciclo se cierra y sólo se puede cerrar con la muerte y la soledad.

 


¿Por qué sigue teniendo tanta fuerza una película así? Porque bebe de lo más profundo de nosotros mismos, como los clásicos, como los mitos griegos. Somos nosotros otra vez. Ingenuos, cobardes, egoístas. Queremos sobrevivir y punto. El padrino nos enseña la cara menos amable de nosotros mismos de una manera lírica, épica y trágica. Nos parecemos más al Padrino de lo que pensamos... Es cierto, no matamos; pero tampoco lo necesitamos. ¿Habría un límite a nuestra cobardía, a nuestro egoísmo, a nuestra hipocresía, a nuestro instinto de supervivencia? Cada uno debe responder él solo a esa pregunta.

jueves, 1 de marzo de 2012

EL CINE Y LOS MESES DEL AÑO (III): MARZO


Empecemos por un estreno. George Clooney ha dirigido y acaba de estrenar "Los idus de Marzo".
Los idus de marzo es una de esas efemérides que casi todo el mundo conoce. Julio César que tenía el poder absoluto de una República moribunda fue asesinado ese día, el 15 de marzo en nuestro calendario, por un grupo de senadores en nombre de la libertad. La realidad como siempre era menos heroica. Fue asesinado porque esos senadores eran conscientes de que habían perdido el control directo del poder que habían detentado durante más de cinco siglos. No sirvió de mucho; el hijo adoptivo de Julio César, Octavio, se encargaría de concluir la labor de su padre.
Tenemos aquí el trailer de George Clooney. El tema es la política americana. El reflejo de la democracia que tenemos todos nosotros para bien o para mal.


Por supuesto de Julio César hay versiones para estar aquí hasta el próximo año, al menos. Como diría el Bruto de Shakespeare: "en cuántas lenguas diferentes nos verán las generaciones futuras" En muchas, sin duda. Yo tengo mis versiones preferidas, claro. La de Roma, la serie, es muy realista.


En la de Mankiewicz, lo mejor no es la muerte de César, sino el discurso de Marco Antonio y el de Bruto escritos por ese gran guionista que fue Shakespeare.


Por si hay algún interés en verlo, están los dos discursos y la muerte de César en este blog educativo de clásicas. 

JULIO CÉSAR

Los hermanos Taviani, unos jovenzuelos que cumplen 80 años, han ganado el Oso de Oro del festival de Berlín, con una película casi experimental: "César debe morir". La representación de la obra de Shakespeare por parte de los presos de una cárcel romana les sirve para ir mucho más allá. Es el tema de Julio César, pero es también la vida de unas personas sin libertad.


Pero en marzo han pasado otras muchas cosas, lamentablemente. Marzo no sólo es César... Hay más muertos, más asesinatos que recordar.

El 8 de marzo se celebra el día de la mujer trabajadora. Fueron asesinadas allá a principios de siglo unas mujeres que protestaban por sus derechos. No recuerdo ninguna película sobre estos hechos. Habría que hacerla...

Sobre el 11M hay muchos documentales y cortometrajes desde ideologías opuestas. Unos se centran en la manipulación política del PP esos cuatro días y en mostrar la tensión que fue creciendo día a día. Otros defienden la teoría conspirativa. Algunos dan voz a las víctimas, simplemente, sin mucho éxito y resultados mediocres.
Demasiado cercano. Y demasiado politizado para que podamos tener buenas películas. Tal vez tengan que pasar algunos años...
Otros sucesos luctuosos ocurrieron el 3 de marzo de 1976 durante la transición. Nadie los ha juzgado ni los juzgará. Fraga ha muerto sin pedir disculpas por ello.

Y el final, con la canción de Luis Llach.

 
No olvidemos nunca. No los olvidemos nunca... a todos los que murieron cuando las flores comenzaban a abrirse...
La primavera ya está aquí. Rohmer le dedicó uno de sus cuentos: Cuento de primavera. Aunque la estación preferida de Rohmer es el verano, como veremos en julio, la primavera no le va a la zaga. Si su tema preferido es el amor y todas sus manifestaciones, no podía ser de otra manera...

   
Delicioso y encantador como siempre en Rohmer.


Quizá hablan demasiado de filosofía, pero siempre es agradable nuestro Rohmer.
Hay un capítulo, el final de una serie de televisión de los años 90 -serie que a mí me dejó una profunda huella-, My so-called life, cuya protagonista era Claire Danes. Es un homenaje a Cyrano de Bergerac. El guapo, Jordan, no sabe cómo pedir perdón a la chica y pide ayuda al feo e inteligente Brian, -no es tan feo, pero bueno- también enamorado de la protanista, para que le ayude a escribir una carta. Ella descubre que la carta la escribió Brian y no el guapo Jordan. ¿Ella se enamora de lo que decía la carta o del chico guapo por el que ha estado obsesionada toda la serie? Todo queda abierto y ambiguo... en este dulce final primaveral a lo Cyrano.

  

 En fin, disfrutemos del mes. Y que las flores y los amores nos den tregua a todos los que tenemos alergia... a ambos.